CASIO y Café Kitsuné
reinterpretan el tiempo a través de la cultura del té japonés.
Más allá de su función práctica, los relojes se han convertido en reflejos del estilo, los valores y las conexiones culturales que definen a quienes los llevan. En este contexto, CASIO presenta una nueva pieza desarrollada junto con Café Kitsuné, la reconocida firma que ha construido un puente entre las sensibilidades creativas de Japón y Francia a través de la gastronomía, el diseño y el estilo de vida.
La colaboración da vida al AQ-230ECK, un reloj que toma como punto de partida el clásico diseño cuadrado del modelo AQ-230 para incorporar referencias inspiradas en la tradición japonesa del té matcha, uno de los elementos culturales que han acompañado la expansión internacional de Café Kitsuné durante la última década.
Fundado en 2013, Café Kitsuné se ha consolidado como una de las propuestas más representativas del llamado Art de Vivre, una filosofía que combina la sofisticación francesa con la sensibilidad japonesa. Actualmente cuenta con más de 32 ubicaciones alrededor del mundo, incluidas ciudades como Tokio y París, y fue una de las primeras marcas en impulsar la popularidad del matcha en la capital francesa desde 2014.
Más allá del producto, la colaboración refleja una tendencia que gana fuerza dentro de la industria relojera: la búsqueda de conexiones emocionales y culturales con nuevas generaciones de consumidores. En lugar de centrarse únicamente en la tecnología o la funcionalidad, las marcas están explorando narrativas que conecten con la gastronomía, el diseño, la moda y las experiencias de vida contemporáneas.
El nuevo reloj adopta una paleta en tonos verde matcha que busca capturar la estética distintiva de Café Kitsuné. Los detalles gráficos incluyen el emblemático zorro de la marca tanto en la carátula como en la parte posterior de la caja, además de elementos personalizados en el cierre y un empaque especial desarrollado para esta edición.
Desde la perspectiva tecnológica, el modelo mantiene la filosofía funcional que ha caracterizado a CASIO durante décadas. A pesar de su construcción ligera, incorpora funciones como resistencia al agua, alarma, cronómetro, señal horaria automática y calendario automático, combinando recursos digitales con una lectura analógica clásica.
La propuesta también ilustra cómo las fronteras entre diferentes industrias continúan difuminándose. Lo que comenzó como una cafetería inspirada en el encuentro entre París y Tokio ha evolucionado hacia una plataforma global que incluye moda, accesorios, artículos para el hogar y experiencias gastronómicas. En ese contexto, la alianza con CASIO representa una extensión natural de una visión compartida en torno al diseño cotidiano.
Con esta nueva colaboración, ambas marcas ponen sobre la mesa una conversación más amplia sobre el valor de los objetos que acompañan la vida diaria: piezas que no sólo cumplen una función práctica, sino que también cuentan historias sobre cultura, origen e identidad en un mercado cada vez más atento a la autenticidad y al significado detrás del diseño.
